EL HERMOSO PLAN DE AMOR DE DIOS

By Archbishop Gomez
March 15, 2017
Source: Vida Nueva
featured image


Y al principio de la Cuaresma, la Iglesia en su liturgia siempre nos llama nuevamente a nuestros “comienzos”.

El primer domingo de Cuaresma, escuchamos la historia de Adán y Eva, nuestros primeros padres. No es sólo la historia de cómo comenzó la raza humana. Es también la historia de la vida de ustedes y de la mía, de la vida de cada persona.

Me encanta la imagen que aparece en esa historia: “El Señor Dios formó al hombre del barro de la tierra. Y sopló en su nariz el aliento de vida, y así el hombre se convirtió en un ser vivo”.

Me encanta esta imagen porque nos muestra que Dios está totalmente involucrado en nuestra creación. Es una escena tranquila y hermosa. Dios se inclina y recoge el barro de la tierra en sus manos y le da forma y lo moldea con amor y luego inspira su propia vida en él.

Y es asombroso. En esta imagen vemos la verdad de nuestras vidas, la verdad sobre quiénes somos. Somos la obra de las manos de Dios, somos la obra de arte de Dios, hechos a su imagen, somos sus hijos e hijas. Y él nos hizo para vivir en su creación y para servirlo con amor.

La razón por la que escuchamos estas lecturas al principio de la Cuaresma es para inspirarnos a que reflexionemos sobre quiénes somos y de dónde venimos y sobre qué quiere Dios para nuestras vidas.

Ese es el tema principal de la carta pastoral que escribí y publiqué el Miércoles de Ceniza. Se llama “Naciste para cosas más grandes” y es una serie de reflexiones sobre el hermoso plan de Dios para nuestro mundo y para cada una de nuestras vidas.

Si desean una copia gratuita de la carta, hemos creado un sitio web para que la pidan: http://unbouncepages.com/pastoral-letter/.

Mi propósito al escribir esta carta es ayudar a que profundicemos en nuestra relación con Dios y a que lleguemos a conocer más profundamente su amor por nosotros. Así que espero que durante la Cuaresma ustedes puedan leer la carta. También está disponible en línea. Http://archbishopgomez.org/planoflove.

La Cuaresma es una magnífica oportunidad para que pensemos en lo que estamos buscando en la vida ¿Qué queremos de la vida?

Esa es una pregunta difícil para muchos de nosotros porque nos es difícil pensar en nosotros mismos. Estamos demasiado ocupados, tenemos tantas responsabilidades. De modo que es difícil que encontremos tiempo para pensar realmente en lo que nos importa, para pensar en lo que queremos de la vida. La Cuaresma es un tiempo para reflexionar sobre esto.

Creo que es un hecho que todos estamos buscando amor y significado en nuestras vidas, estamos buscando un sentido de que nuestras vidas realmente importan. Creo que es una verdad el hecho de que estamos buscando a Dios. Queremos conocer su amor, conocer su misericordia. Saber que somos perdonados.

Y este es el significado de la Cuaresma. La Cuaresma tiene como objetivo recordarnos a nosotros mismos cuánto nos ama Dios.

Somos pecadores, es cierto. ¡Pero somos pecadores que fuimos hechos para ser santos! Fuimos creados para ser hijos e hijas de Dios santos. Por eso nos hizo Dios, esto es lo que quiere para nuestras vidas.

Dios es nuestro Padre. Y como todo buen padre, Dios tiene un sueño de amor para sus hijos, para cada uno de nosotros.

Mis queridos hermanos y hermanas, ustedes —cada uno de ustedes— son algo especial para Dios. ¡No hay nadie como cada uno de ustedes ni nadie que pueda reemplazarlos! Así que intentemos realmente de hacer su voluntad y de entender y vivir el sueño de Dios para nuestras vidas.

Nuestro viaje cuaresmal es un viaje de conversión.

Dios nos está invitando —siempre lo hace, pero especialmente durante la Cuaresma— a volver a él. A dejar de huir y a quedarnos con él. Dios quiere que aceptemos su amor, que le digamos que “sí” a su plan para nuestras vidas.

Dios es tan amable. ¡Es tan misericordioso! Quiere estar cerca de nosotros. Quiere estar con nosotros.

Algo que siempre debemos recordar es que Dios nunca se retira de nosotros. Él nunca nos da la espalda, nunca nos olvida ni nos abandona. Nunca lo ha hecho, y nunca lo hará. Eso no está en la naturaleza de Dios.

En cuanto a nosotros… pues bien, a veces le damos la espalda a Dios. Todos sabemos que lo hacemos. A veces tratamos de olvidarlo. Tratamos de huir. Pero Dios, Dios siempre nos será fiel. Podemos estar seguros de eso. Podemos construir nuestras vidas a partir de esa fe.

Así que oren por mí esta semana, y ya saben que estoy orando por ustedes y por sus familias.

Y pidámosle a María, nuestra Madre Santísima, su intercesión; pidámosle que nos acompañe durante estos cuarenta días y que nos ayude a llegar realmente a tener un nuevo asombro ante el amor de Dios por nosotros.

Back to Top